Mi historia
Soy de Costa Rica, nací en diciembre de 1994 — así que tengo 31 años, aunque el tiempo se me ha pasado rapidísimo. Me gustan los videojuegos, leer historias y viajar por el mundo siempre que tenga la oportunidad y el dinero para hacerlo. Me encanta probar comidas distintas, vivir experiencias nuevas y, sobre todo, amo a los perros — tengo cinco. Esto es un poco sobre mí, pero lo importante viene ahora.
Cómo empezó
En 2016, cansado de trabajar en lo mismo y ganar lo mínimo, sintiendo que podía hacer mucho más, conseguí terminar un Técnico en Desarrollo de Aplicaciones Web. No fue sencillo, pero tampoco era algo imposible. Decidí usar ese conocimiento, junto con el inglés que aprendí en el colegio (y reforzando con videojuegos, que sin querer me enseñaron a comunicarme sin miedo), para buscar trabajo como Ingeniero de Software.
Conseguí la oportunidad ese mismo 2016, y desde entonces mi aventura tomó rumbo. Llegó un momento en que viví y trabajé en Colombia varios años, primero con empresas colombianas y luego con empresas de Estados Unidos mientras seguía viviendo allá. Decidí arriesgarme: expandir mis conocimientos lo más posible y nunca cerrar las puertas a nuevas oportunidades.
De Colombia a Japón
¿Cómo pasé de Costa Rica a Colombia, y de Colombia a Japón? No puedo decir que fue sencillo, pero tampoco era algo que me imaginaba. Una recomendación que siempre les hago a mis amigos: tengan un perfil en LinkedIn (o alguna plataforma para buscar trabajo) bien hecho, con tu experiencia, tu CV, lo que haces y lo que estás buscando. Te facilita encontrar oportunidades. En mis 12 años trabajando, solo un trabajo lo conseguí sin LinkedIn — créanme, he tenido muchas oportunidades y trabajado con varias empresas gracias a esa plataforma.
Y de ahí surgió Japón. Un día normal, una reclutadora me contactó por LinkedIn con una oportunidad laboral en una empresa grande en Japón. Le respondí curioso por el mensaje. Al día siguiente recibí los detalles del puesto, mencionó reubicación, y por supuesto que dije que sí — quería saber más. Agendamos una llamada y empezamos a hablar del proceso.
Tuve una llamada de preparación con la reclutadora — gracias nuevamente por haberme contactado, qué alegría la verdad. Me preparé, hice la entrevista con el líder de QA que buscaba un nuevo miembro: una charla sencilla, preguntas técnicas, y conversación sobre mi experiencia y por qué quería ir a Japón.
Conté mi historia. Terminamos la entrevista. A los pocos días, la reclutadora me contactó de nuevo: había sido seleccionado, querían contratarme. Claro que dije que sí. Avanzamos en el proceso, definimos salario, fecha de inicio, y todos los pasos que se hacen normalmente. El 20 de junio de 2025 llegué por primera vez a este hermoso país que me abrió las puertas: Tokio. Empecé a trabajar tres días después, el 23 de junio. Estaba emocionado y quería arrancar lo más pronto posible. Pero todo eso es parte de otra historia que contaré después, junto con muchas más.
Mi trabajo
Algo que no he mencionado: el hecho de que haya estudiado un Técnico en Desarrollo de Aplicaciones Web no significa que iba enfocado a un área específica. Fue básicamente mi carta de presentación, mi título para abrir puertas. Desde el día uno que conseguí trabajo en este mundo del desarrollo de software, me enfoqué en ser QA Automation Engineer — Ingeniero Automatizador de Casos de Prueba en español. Básicamente me encargo de escribir código para automatizar los casos de prueba que un usuario haría al usar una página web o una aplicación móvil. También hago pruebas manuales, para entender y replicar lo que tú harías al usar la aplicación.
Por qué te cuento todo esto
Lo que quiero recalcar con mi pequeña historia es: no necesitas ir a una universidad prestigiosa para abrirte las puertas. No necesitas ser el mejor de tu clase ni el mejor en todo. Puedes ser como yo — alguien que quizá no tuvo la oportunidad de estudiar en una universidad, o que no tomó esa decisión en su momento. Puedes aprender por tu cuenta, estudiar un técnico, y sobre todo aprender un idioma — el inglés es el más recomendado. Desde ahí explorar, buscar y ser proactivo para tener oportunidades como las que yo tuve.
Hoy estoy aquí en Japón viviendo un sueño. Algo que siempre quise hacer — viajar a Japón como turista y visitarlo en mi cumpleaños era lo que decía siempre — y aquí estoy, trabajando y viviendo, con mis perros, en una casa que me costó conseguir pero que me gusta y está en un buen lugar, a minutos del gran Tokio.
Tengo más historias por contarte, más artículos. Espero que los leas, espero que te sirvan. En esos artículos trato de explicar el cómo, el porqué y el dónde de todo lo que hice para llegar a Japón, y cómo hago para seguir aquí. También tengo redes sociales — TikTok y YouTube — donde subo fotos y videos. Si leer no es lo tuyo (a veces tampoco es lo mío), búscame ahí. Pero leer es bueno, expande tu conocimiento, y a veces las palabras salen mejor escritas que dichas.
— Brandon-san, un latino en Japón.